Etiquetas

, , , , , , , , ,

No solo no nos representan, sino que se burlan de nosotros.

La abyección a la que los partidos políticos existentes han llegado, especialmente PP y PSOE, se plasma en la actual campaña para las Elecciones Europeas del 25 de mayo al monopolizar, con el apoyo de leyes que ellos mismos han creado, el único resquicio real que el sistema democrático tiene para su regeneración: los espacios gratuitos en las RTV’s públicas.

Pese a que los ciudadanos vienen manifestando de forma sostenida un mayoritario rechazo a los actuales partidos políticos debido a su alto grado de corrupción y a su incapacidad de hacer frente a la crisis, en cuanto se han visto sentados en la mesa a la que tienen exclusivo derecho de pertenecer, la de RTVE, empresa y partidos han alcanzado un acuerdo por el que se reparten todos los espacios gratuitos en la 1 y dejan a las nuevas organizaciones que se presentan a las elecciones exclusivamente espacios en la 2 ¡y a las 8,30 de la mañana!

Tamaño escándalo es posible porque la ley que regula el reparto de tiempos, la LOREG, establece como principio que los repartos se han de hacer “en función de los resultados obtenidos en las anteriores elecciones”, un principio que si rigiera toda la vida social nos situaría aún pintando bisontes en las cuevas de Altamira.

Pero, por si la ley no fuera suficientemente restrictiva, absurda y profundamente antidemocrática, al vulnerar los artículos 14 y 20 de la Constitución que establecen el derecho a la igualdad y a la libertad de expresión, el citado acuerdo va más lejos de lo que la propia LOREG establece, ya que, fijándose en la letra de la misma, vulnera sus principios, pues la proporción de cinco a uno que establece, al llevar a las 2 y a las 8,30 a los partidos que aspiran a regenerar el sistema democrático, ¡eleva esa desproporción respecto a las audiencias, que es lo que realmente importa, a cifras cientos de veces más pequeñas!

En cuanto al PP, PSOE y comparsas, ya no cabe más decrepitud, inmoralidad e ignominia. Especialmente en el PP, que además “juega en casa” tras apropiarse de nuevo de RTVE, una empresa que debiera ser pública y funcionar como un hospital o una escuela al servicio de todos y no de los “señoritos” que la ocupan.

La lucha por la igualdad, la libertad y los derechos humanos no es una categoría de países formalmente dictatoriales. La tenemos en casa.

Félix Gil Sánchez.

Desde Diario Abierto

Anuncios